La terapia con ventosas es una práctica que consiste en colocar ventosas sobre la piel para estimular la circulación. Se utiliza comúnmente para alivio la tensión muscular y el malestar. Existen diferentes tipos de ventosas, entre ellos:
Las personas que experimentan dolor muscular, rigidez o ciertas afecciones crónicas, como artritis o migrañas, pueden considerar la terapia con ventosas como parte de su rutina de cuidado. Algunos atletas la utilizan para favorecer la recuperación muscular. Sin embargo, la terapia con ventosas no es para todos. Quienes padecen trastornos hemorrágicos, afecciones cutáneas o ciertas afecciones médicas deben consultar con su médico antes de probarla.
El profesional colocará ventosas sobre la piel para crear succión, ya sea manteniéndolas en su lugar durante varios minutos o moviéndolas a lo largo de la piel. Después del tratamiento, pueden aparecer marcas temporales o hematomas leves, que suelen desaparecer en unos días. Algunas personas pueden sentir una leve irritación o dolor en la piel.
Si está considerando utilizar ventosas, hable con un profesional autorizado o con su proveedor de atención médica para determinar si es una opción segura y apropiada para sus necesidades.